martes, 9 de junio de 2015

EL INFANTE DON CARLOS

EL INFANTE DON CARLOS

Felipe II tuvo que hacer frente a una serie de dificultades familiares y la amenaza que suponía el estado de salud del príncipe heredero, el infante Don Carlos. Alrededor de la figura del mismo que hubiera sido el heredero de la corona, hay una leyenda negra, pero lo cierto es que poco de lo que se dice “por ahí” es cierto. Carlos era un enfermo, tanto físico como mental; esto se debía a que era el resultado de varios matrimonios consanguíneos. Tenía varias malformaciones físicas (que el cuadro de Sánchez Coelli pintado en 1557 demuestra). En este cuadro se trató de disimular el verdadero estado del príncipe colocando una capa.






Este es el famoso cuadro mencionado anteriormente, en el que se puede apreciar a simple vista que la salud física y mental del príncipe heredero dejaba mucho que desear.







Hay que destacar que cuando el emperador Carlos V le vio por primera vez se llevó una desagradable sorpresa y dio instrucciones de que fuera corregido antes de hacerle aparecer en público.
En 1562 don Carlos sufrió un grave accidente que por poco le cuesta la vida al caerse por las escaleras mientras perseguía a una criada.

En 1557 tras firmarse la paz de Cateau-Cambrésis, se había concertado su matrimonio con Isabel de Valous, hija del rey de Francia.Aunque finalmente sería Felipe II quien desposaría a la princesa.
A pesar de su delicada salud y de sus malformaciones, el príncipe fue reconocido como heredero del trono el 22 de febrero de 1560 en las cortes de Toledo.

A todo esto, hay que añadir que príncipe y padre no se llevaban demasiado bien y se cree que esta ruptura se produjo a propósito de Flandes. La situación allí era muy delicada y quizá la presencia del rey hubiera calmado los ánimos. Pero este viaje que el rey había anunciado tantas veces siempre fue aplazado. A lo largo de la historia se ha criticado mucho esta actitud por parte del monarca de no presentarse en Flandes, Pero lo cierto es que Felipe II no marchó nunca porque habría tenido que nombrar un regente para España y por lo que se sabe, al príncipe no le podía confiar tal responsabilidad. Es por esto que se cree que el rey mandó al duque de Alba en lugar de presentarse el mismo en Flandes.

También hay que destacar que el heredero intentó complicar a su padre tantas veces como le fue posible, e incluso llegó a ponerse del lado de los que se habían revelado en Flandes
Este es el famoso cuadro mencionado anteriormente, en el que se puede apreciar a simple vista que la salud física y mental del príncipe heredero dejaba mucho que desear, y les mostró su apoyo, de hecho de no ser porque al final fue detenido, se habría marchado a ayudarles.

Finalmente acabaría siendo recluido en su propia habitación y bajo vigilancia permanente, al igual que Isabel de Portugal (madre de Isabel la Católica). Tras tomar esta decisión, el rey Justificó la reclusión de su hijo invocando el servicio a Dios y el interés del reino.

El príncipe Carlos moriría el 24 de junio de 1568 en el alcázar de Madrid. Y por lo que se sabe hasta la fecha no hay indicios de que fuera asesinado y mucho menos por su padre, al contrario de lo que dice la “leyenda negra”.

Ante esta situación, la monarquía se quedaba sin heredero. Cuestión que se resolvería en 1582, con el que sería el futuro Felipe III.

Felipe II puso mucho empeño en preparar a su nuevo hijo para las tareas que le esperaban, pero siempre albergó dudas sobre la capacidad del futuro rey.

BIBLIOGRAFÍA:

- Pérez J. “La España e Felipe II”. Ed: Crítica, Barcelona (2000)


Javier Gómez Gómez




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